Letra, música e intérprete: Jaime López.
Disco: Jaime López.
También existe una versión de Cecilia Toussaint en el disco En esta ciudad, pero si el arreglo del disco de Jaime López ya había bajado el nivel de la versión demo sólo con guitarra acústica, el de Cecilia es aún peor, pues el sintetizador con voces de cuerdas le restó toda la fuerza que la letra expresa.
Disco: Jaime López.
También existe una versión de Cecilia Toussaint en el disco En esta ciudad, pero si el arreglo del disco de Jaime López ya había bajado el nivel de la versión demo sólo con guitarra acústica, el de Cecilia es aún peor, pues el sintetizador con voces de cuerdas le restó toda la fuerza que la letra expresa.
Quiero decir que estoy harto de mí.
Si algo de ti permanece aquí,
sácalo, sácalo,
antes que me lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Si tuviera religión,
me pondría a analizar;
si tuviera ideología,
pondríame a rezar.
Quiero creer que revive el ayer,
pero la piel se volvió pared;
tírala, tírala,
saca la primera piedra;
tírala, tírala,
tira la primera piedra.
Si sumida en la prisión
te podías liberar,
¿por qué en la libertad
te vas a encarcelar?
Quiero decir que estoy harto de mí.
Si algo de ti permanece aquí,
sácalo, sácalo,
antes que me lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Mi enemiga no eres tú,
tu enemigo no soy yo:
el enemigo común
está alrededor;
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Sácalo...
Si algo de ti permanece aquí,
sácalo, sácalo,
antes que me lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Si tuviera religión,
me pondría a analizar;
si tuviera ideología,
pondríame a rezar.
Quiero creer que revive el ayer,
pero la piel se volvió pared;
tírala, tírala,
saca la primera piedra;
tírala, tírala,
tira la primera piedra.
Si sumida en la prisión
te podías liberar,
¿por qué en la libertad
te vas a encarcelar?
Quiero decir que estoy harto de mí.
Si algo de ti permanece aquí,
sácalo, sácalo,
antes que me lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Mi enemiga no eres tú,
tu enemigo no soy yo:
el enemigo común
está alrededor;
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo,
sácalo, sácalo,
antes que nos lleve el diablo.
Sácalo...

Sácalo de Jaime López es el hartazgo amoroso hecho canción. El hartazgo de no poder cerrar el círculo emocional tras el rompimiento, y del que no se termina de salir hasta no agotar los argumentos que expliquen el fracaso. Pero la trampa es que nunca habrá argumentos que alcancen para el que todavía ama; sólo resta desear apasionadamente que esa cadena se rompa al fin. Qué tanto se deseará, que incluso se pide ayuda a la persona amada misma, se le pide una ayuda para quedar libre, pero sólo como apóstrofe, desesperado, inútil. No obstante, es justo ese el rasgo distintivo de Sácalo, y la diferencia con otras canciones de López con el mismo tema, como El hombre de Wall Street y Ella empacó su bistec. Y acudir a la persona perdida no sólo es un original recurso literario, sino un ejemplo de humildad y sobre todo de sensibilidad. No extraña entonces que la línea lo exprese: “mi enemiga no eres tú, tu enemigo no soy yo: el enemigo común está alrededor”. Es decir, la auténtica visión madura de la ruptura, que sabe diferenciar lo que muy pocos: que el que opina, ve las cosas o toma decisiones de manera distinta no es por ello un equivocado, sino sólo alguien que disiente, desde otra línea igual de válida. Obviamente no cualquier ruptura permite tal sensatez; por eso mismo, Jaime López y el resto de los autores pueden explorar en otras canciones los distintos grados. Por otro lado, la propuesta poética de Sácalo se centra en el retruécano de sus estribillos, muy inteligentes y estupendamente trabajados, que sin duda recuerdan los famosos de varios sonetos y redondillas de Sor Juana Inés de la Cruz. A través de esta figura retórica, Jaime López muestra, además, cómo la alteración lógica refleja la propia del amor frustrado, de ahí lo atinado de su elección. De hecho, López siempre se ha caracterizado por la exploración de distintas figuras literarias principales, de rola en rola, lo que sin duda ha enriquecido ampliamente su propuesta artística.
Por su parte, la música de Sácalo refleja la gradación emocional que se va desarrollando en la letra: parte casi como una balada-rock, hasta terminar de manera energética, incluyendo un coro a capella, luego del cual reaparece el arreglo instrumental fuerte. Como ya dije antes, la primera versión de esta canción, grabada en radio, era sólo con guitarra y voz. La versión del disco incluye un acordeón, lo que, a mi juicio, fue una mala elección, pues le resta fuerza, por el tono más propio de la canción humorística o liviana norteña que dicho instrumento provoca. Pero pese a ello, la garra de la voz de López fortalece totalmente la rola, que surge auténtica, profunda, y sobre todo, muy sentida.
Por su parte, la música de Sácalo refleja la gradación emocional que se va desarrollando en la letra: parte casi como una balada-rock, hasta terminar de manera energética, incluyendo un coro a capella, luego del cual reaparece el arreglo instrumental fuerte. Como ya dije antes, la primera versión de esta canción, grabada en radio, era sólo con guitarra y voz. La versión del disco incluye un acordeón, lo que, a mi juicio, fue una mala elección, pues le resta fuerza, por el tono más propio de la canción humorística o liviana norteña que dicho instrumento provoca. Pero pese a ello, la garra de la voz de López fortalece totalmente la rola, que surge auténtica, profunda, y sobre todo, muy sentida.










