Letra y música: Alejandro Lora y Guillermo Briseño.
Intérprete: El Tri.
Disco: Simplemente.
También existe la versión de Guillermo Briseño y El séptimo aire, del disco Está valiendo… el corazón.
Intérprete: El Tri.
Disco: Simplemente.
También existe la versión de Guillermo Briseño y El séptimo aire, del disco Está valiendo… el corazón.
Yo conocí una productora,
en un estudio de televisión,
que le gustaban las pistolas
y los rifles de grueso cañón.
Para ella ver Los intocables
era el máximo reventón.
No se perdía Los intocables
ni aunque la invitaras a un reventón.
Ella me dijo: “si le cambias a tus rolas,
yo te voy a lanzar,
vas a llegar a las estrellas
y en el cielo vas a tocar,
y vas a tener más audiencia
que El club del hogar.
Vas a tener más audiencia
que El club del hogar”.
Violencia, drogas y sexo,
es como el rock’n’roll.
Violencia, drogas y sexo,
es el camino del gol.
Ella me dijo: “a mí me pasa tu onda,
pero a la demás gente no,
y el más picudo licenciado de la tele
ya se peinó.
Si quieres cántale tus rolas,
pero no las cantes en español.
Cántale tus rolas,
pero no las cantes en español”.
Violence, drugs and sex,
just like rock’n’roll.
Violence, drugs and sex,
es el camino del gol.
Violencia, drogas y sexo,
es como el rock’n’roll.
Violencia, drogas y sexo,
es el camino del gol.
¡Gol!
¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!
¡Gol!
en un estudio de televisión,
que le gustaban las pistolas
y los rifles de grueso cañón.
Para ella ver Los intocables
era el máximo reventón.
No se perdía Los intocables
ni aunque la invitaras a un reventón.
Ella me dijo: “si le cambias a tus rolas,
yo te voy a lanzar,
vas a llegar a las estrellas
y en el cielo vas a tocar,
y vas a tener más audiencia
que El club del hogar.
Vas a tener más audiencia
que El club del hogar”.
Violencia, drogas y sexo,
es como el rock’n’roll.
Violencia, drogas y sexo,
es el camino del gol.
Ella me dijo: “a mí me pasa tu onda,
pero a la demás gente no,
y el más picudo licenciado de la tele
ya se peinó.
Si quieres cántale tus rolas,
pero no las cantes en español.
Cántale tus rolas,
pero no las cantes en español”.
Violence, drugs and sex,
just like rock’n’roll.
Violence, drugs and sex,
es el camino del gol.
Violencia, drogas y sexo,
es como el rock’n’roll.
Violencia, drogas y sexo,
es el camino del gol.
¡Gol!
¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!
¡Gol!

La fusión entre el ingenio de Guillermo Briseño y el color urbano de Alejandro Lora no impide que uno note que la influencia del primero saca a flote lo mejor del segundo, eso que ha ido dejando en el camino de la repetición de la misma rola, del conformismo y la concesión fácil a la banda. Es evidente que Briseño se encarga de la elipsis de la ironía (que Lora siempre obvia cuando trabaja solo, hasta caer en la moralina ultradigerible del mensaje). Por eso el resultado es brillante en Violencia, drogas y sexo. La petición de la productora al rockero duro que canta “violencia drogas y sexo, es como el rock’n’roll” es tan ridícula como familiar. Vemos una vez más cómo los medios están en manos de personajes que no tienen ni idea, sin preparación ni sensibilidad: puede darse cualquier mensaje, incluso áspero, siempre que no se entienda. Por ejemplo, en inglés. Pero también vemos la rendición del que carece de la firmeza necesaria en sus convicciones. Asistimos, entonces, al trueque de vergüenzas, al lamesuelismo y la pasteurización de la conciencia propia de disqueras, radiodifusoras payoleras, canales de tele, instituciones de la cultura oficial, teatros y auditorios. Pero, gracias a la parte de Guillermo Briseño, el verdadero fondo hay que descubrirlo debajo del guiño irónico.
La música de Violencia, drogas y sexo es potente y agresiva, rock'n'roll puro al estilo clásico de El Tri, con sus respectivos solos de requinto y sax. La voz de Alejandro Lora ayuda a “ver” al rockero protagonista, de manera más lograda que en la versión de Briseño. Sin duda una rola muy placentera.
La música de Violencia, drogas y sexo es potente y agresiva, rock'n'roll puro al estilo clásico de El Tri, con sus respectivos solos de requinto y sax. La voz de Alejandro Lora ayuda a “ver” al rockero protagonista, de manera más lograda que en la versión de Briseño. Sin duda una rola muy placentera.


