viernes, 21 de mayo de 2010

33. SOLEDAD Y SOL

Letra: José Cruz.
Música e intérprete: Real de Catorce.
Disco: Real de Catorce.



El cuerpo envuelto,
en periódico envuelto,
alcohol y lluvia,
soledad y sol,
soledad y sol.

Calles, patios sucios,
antenas, perros,
bruma de las 7:00
en un día gris.
Es un día gris.

Hay que caminar
cuatro horas más
bajo esta espada
de metal.
Los niños fuman
el viento aural.
Julia rompe un vaso,
cambia el canal,
abre sus venas,
le brota el mar.

Un auto hierve
en su reflejo,
los ojos flacos,
de mí, de yo, de mí, de yo, de mí.
Los edificios
andan despacio.
En el 500
vive Dios
con su mujer.
Baldía nación;
se te derriten
todos tus muchachos,
todos tus borrachos,
todos tus muchachos
en un rincón.


Si antes mencionamos lo escasas que son las canciones optimistas en el rock mexicano, sin duda alguna Soledad y sol de Real de Catorce representa el extremo opuesto, el máximo pesimismo. Los personajes marginales, olvidados, perdidos en su soledad y miseria, se pasean una y otra vez por las canciones de José Cruz, como ya vimos al analizar Polvo en los ojos y Paria’s blues. Pero en Soledad y sol vemos el punto cumbre de esta visión oscura, en la descripción de la mujer derrotada, suicida. El suicidio no ha sido aceptado casi por ninguna doctrina religiosa o postura filosófica. Sólo el Nihilismo, sobre todo de Schopenhauer y Heidegger, lo asume como posibilidad válida. El arte romántico sí que lo trató con amplitud, como ya vimos al hablar del Werther de Goethe, la obra cumbre sobre el tema. Los libros El suicidio, un estudio sociológico de Emile Durkheim y el famosísimo El dios salvaje de Al Alvarez (donde se analizan suicidios de personajes célebres, como Sylvia Plath y Antonin Artaud) son muy buenas referencias si se quiere profundizar en la revisión histórica del asunto. En la historia del rock, el suicidio se ha abordado poco. Se pueden citar Yer blues de los Beatles, de sutileza exquisita Ballad of a thin man de Bob Dylan (que se menciona en Yer blues), de forma indirecta The final cut de Pink Floyd, el final de la ópera-rock Quadrophenia de The Who, y de manera más reciente, toda la línea del rock gótico, dark y grunge. Pero no se ha explorado demasiado en el rock mexicano. Las excepciones son la revisada Mírame desaparecer de Roberto Ponce, La última lágrima y Quiero huir de Lucerna Diogenis, Para un compa de Arturo Meza, Nos queremos morir de Santa Sabina de manera mucho más pop, y alguna que otra más. Pero Real de Catorce lo ha hecho en varias ocasiones, como en la rola Con el alma borracha y las canciones ya mencionadas.
En Soledad y sol, Real de Catorce se aproxima al suicidio de otra manera, pues lo ubica como una reacción provocada por las condiciones sociales del país, que dejan a los seres marginales sin opciones, sin más salida que el alcohol, la droga, y finalmente, el suicidio. Pero toda esta carga temática, pesada y patética, no deforma el sentido poético de la letra; al contrario, se vuelve la vía, el detonante que desata la búsqueda estilística. José Cruz suelta algunos elementos escogidos, que permiten echar un vistazo, sólo entrever las condiciones del día final de Julia, la suicida. Un día deforme, asfixiante, porque más que el exterior, es el día interno, poblado de asperezas y enemigos, ajenos, extraños que sólo pasean su olvido, su indiferencia, cómplices de un país asesino, porque todo suicidio en realidad es un asesinato social, según la tesis de José Cruz. Y no importa si se comparte o no su postura; la sensibilidad ante el dolor ajeno que muestra Soledad y sol, junto con su riqueza expresiva y artística, bastan para darle su justo valor. En todo caso, toda la sutileza que muestra la canción a lo largo de casi todas sus líneas se rompe en las últimas, como si finalmente se impusiera la desesperación ante esa fractura expuesta, terrible del personaje, y eso nos la hace más próxima, más semejante.
La música de Soledad y sol es de rock clásico, pero con el detalle del cambio de tono que va adquiriendo, siempre en aumento, con cada cambio de estrofas; un recurso original y de gran riqueza melódica, que rompe cualquier monotonía. El arpegio de guitarra eléctrica sola y limpia en la introducción, sin efectos, apenas acompañada del muy discreto adorno de otra guitarra, es de una delicadeza magnífica. La melodía parece arropar cálidamente la voz grave de José Cruz. Pero de pronto la música revienta, muy intensamente, energética, y la voz de Cruz se eleva una octava completa. Este cambio simula la agitación anímica del personaje central de la letra, del dolor apretado a la decisión final desesperada. Al final, el impecable y efervescente solo de guitarra del desaparecido José Iglesias se lleva la melodía como una avalancha aguda y desgarrada.
De esta manera, amargura y poesía se desenvuelven a la par, y Soledad y sol alcanza una intensidad profundamente emocional, que ejemplifica la verdadera solidaridad (antes que el malnacido Salinas de Gortari echara a perder para siempre la palabra en México) ante el inigualable dolor del prójimo perdido, destrozado.

11 comentarios:

  1. A ´ropósito de canciones de suicidas me acordé de "The Letter" de Macy Gray y recordé que en el rock argentino Páez y Sui Generis también las tienen y que buscandole se puede hacer una buena colección de canciones que aborden este suceso extremo e impactante, prometí leer todo el blog pero voy lento, el principal problema es que la letra blanca en fondo negro me cuesta mucho trabajo para leer, así que leo tres textos y ya veo manchas, doble imagen y me cansa mucho, pero poco a poco.

    De esta canción me gusta que con frases cortas, como disparos, se va construyendo la historia, la música, nunca ha sido problema para Cruz, siempre encuentra la mas "ad hoc" para cada texto.

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  2. Cierto lo de esa lista, mi buen Ariel, sería una muy buena muestra de diferentes sensibilidades ante el tema.
    Lamento lo de las dificultades de lectura. El fondo, que se supone que es verde y no negro (¿se ve negro?), de hecho originalmente era varios tonos más claro, pero justo decidí oscurecerlo lo más posible para que contrastara mejor la letra blanca y se facilitara la lectura... Y lo que pasa es que un tono blanco le va bastante mal a las fotos (incluyendo el logo del blog), y según he leido por ahí, crea un efecto de pereza en los lectores (de hecho, en los libros prefiero el papel amarillo de antaño). Igual voy a someterlo a opinión, así que se aceptan propuestas...

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  3. No creo que ese sea un problema para todos, más bien es de las deficiencias de mi visión que datan de mi más tierna infancia.

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  4. Saludos. Excelente el blog! Con respecto al contraste de la letra y el fondo, más bien, a mi parecer, es el tipo de letra, quizá una Arial o Tahoma ayudarían un poco. Pero finalmente es tu blog y tu decides!
    Me sorprende encontrar a muchos de mis grupos-cantantes-letristas favoritos en tu lista. Debo confesar que me parecen un tanto exagerados y quizá hasta elitistas y excluyentes los parámetros utilizados para la clasificación. Así como también el hecho de desechar casi automáticamente el rock comercial, sólo por el prejuicio de que "su único afán es vender" (lo cual no creo que sea cierto en todos los casos). Me pregunto ¿qué hubiera sido de la música de The Beatles, Rolling Stones, Bob Dylan o Pink Floyd si nunca hubieran grabado un solo disco por no querer "someterse" a los lineamientos de las disqueras? Pero sólo es mi opinión.
    Por otro lado me sorprende tu verdadera erudición al momento de reseñar cada canción, fundamentando su aporte y contextualizando siempre. cada reseña es un verdadero Ensayo.
    Tengo 35 años y mi conocimiento del rock no es tan limitado, aunque no es ni la décima parte de profundo como lo es el tuyo. Es muy grato saber que la música que me ha gustado desde hace mucho es objeto de crítica imparcial, aunque a mi parecer, un poco severa.

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  5. Gracias por la opinión, estimado webrizo. Tengo varias discrepancias, sin embargo. Sobre lo del "elitismo", mi opinión sobre el término está dicha ya en el análisis de "Dama en la carretera" de Rafael Catana. En el caso de este blog, al tratarse de un análisis comparativo, propio de una lista que intenta seleccionar las 100 mejores canciones del rock mexicano, evidentemente se trata de eso, escoger las mejores, bajo el único criterio de la calidad. Por ello, si etimológicamente "élite" significa "lo mejor", es lógica esa línea en un blog de estas características... Y por lo mismo, también es lógicamente "excluyente", porque excluir significa dejar fuera algo por seleccionar otra cosa, y el método comparativo se trata justo de eso... Los blogs que se centran en el gusto, la valoración histórica o los análisis individuales sin afán comparativo (como el otro mío), no tienen por qué excluir, pero el espíritu de este es justo la selección, eliminación y comparación.
    Por otro lado, lo comercial no "se desechó", ni menos por prejuicio. Ahí están las canciones de Caifanes (y en otro sentido hasta las de El Tri) para probar lo primero. Y no es prejuicio, porque un prejuicio es una postura a priori, sin análisis previo. Lo comercial mexicano quedó fuera, porque las condiciones de la industria musical mexicana obligan a bajar la calidad si se quiere vender. Y como la pauta de este blog es sólo la calidad, el material comercial fue quedando afuera de manera natural, ante rolas que no tuvieron que bajar su nivel para ser comercialmente exitosas (no lo fueron). Es decir, se excluyeron luego de un análisis comparativo y un juicio crítico, lo contrario del prejuicio. Por su parte, los ejemplos que pones me parecen malos, estimado webrizo, porque la industria del rock internacional no coincide para nada con la del mexicano. Ninguno de los ejemplos que pones hicieron ninguna concesión para grabar, porque lo hicieron en una época y ante un público más avanzado, que no lo necesita. Muchas veces, incluso al contrario. En eso, México está a años luz (aunque últimamanete la industria musical internacional cayó por los suelos). La prueba de lo que digo es que varias canciones, tanto de los Stones, como Dylan y los Beatles estuvieron prohibidas en varios países, incluyendo en algunos casos Estados Unidos e Inglaterra mismos. Si alguien se preocupa sólo de vender, no se expone a eso. Y en el caso de Pink Floyd, incluso se opusieron a los 3 minutos que exigían las estaciones de radio para las canciones. Entonces, ¿qué concesión hicieron? En México, en cambio, podemos ver lo contrario, como en la tristemente célebre "Negra Tomasa" de los Caifanes, o el caso de "Amanece", que menciono por ahí. Y el Tri se ha limitado a grabar la misma rola maquillada una y otra vez. Y sin embargo, cuando ambos grupos lograron zafar lo suficiente de eso, realizaron rolas dignas, y están aquí.
    Por último, como señalo en la PRESENTACIÓN de este blog y ya he repetido en este comentario, el factor de peso en los análisis comparativos es la calidad, y creo profundamente que así debe ser. En ese sentido, el calificativo de "severo" me parece una de sus virtudes, y no un defecto.
    Muchos saludos.

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  6. Ignoro por qué recibí aviso de este comentario, pero al entrar para responderlo no estaba. Quizás el mismo autor lo borró. Pese a ello, en aras de la no censura, y para dejar claro que ni lo borré yo ni impedí su publicación, lo publico yo mismo, copiándolo del aviso mencionado. Es el siguiente:

    No quiero caer en un debate sin fin, pero agradezco el que hayas leído los comentarios. Estoy de acuerdo en que utilizaste criterios uniformes y que debiste ser riguroso. Eso es algo que aplaudo. Quizá las palabras que utilicé no fueron las adecuadas en un afán de ser mesurado. La palabra que más bien quise utilizar en lugar de "elitista" o "excluyente", es "snob". Aunque solo es una opinión. Pero eso a mi parecer, lo reafirman frases que has escrito, como "el público acrítico, intelectualmente limitado y marginal" o bien, "un público mayoritario, poco educado, sin herramientas culturales para exigir, sin experiencia auditiva con materiales de calidad".

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  7. (continuación)

    Efectivamente mencionar a grupos como The Beatles o los Stones a mi también me parece malo y fuera de lugar, pero si los mencioné fue porque en tus reseñas siempre equiparas las canciones mexicanas con esos referentes: Beatles, Stones, Pink Floyd, Iron Butterfly, etc. lo cual me parece hasta cierto punto descabellado, pues como tu dices la industria musical y el rock en México están a años luz de la estadounidense o inglesa.
    No estoy de acuerdo en que digas que esos grupos no cedieron a los lineamientos de las disqueras, o ¿acaso las canciones de The Beatles en sus primeros discos no se ajustaron a los 2:30 ó 3 minutos que exigía la radio que era el principal difusor para VENDER esa música?. ¿Acaso la prohibición que mencionas de ciertas canciones no tenía que ver con la intención de vender? En ésa época era muchísimo más difícil que una disquera grabara a un grupo nuevo, ya que si no veían ganancia a corto plazo, no los grababan. Por ejemplo, Johnny Cash, o Bob Dylan cuando quisieron grabar sus primeros discos. Tú mismo lo mencionas: "Lo que nos llega de la música extranjera suele ser lo más digerible, lo que deja ganancias para managers, promotores, disqueras, medios de comunicación, etc".
    Finalmente creo que la intención de todo artista y de los rockeros, es dar a conocer su música, que la gente los escuche y que su música guste. No creo que alguien haga algo y lo publique sólo porque sí, siempre hay un sentimiento egoísta en todo creador, por un lado la obra al principio es para sí mismo, pero por otro, cuando un escritor publica un libro o un pintor monta una exposición siempre anhela que la gente conozca su obra. El equivalente en el rock hasta antes de la masificación del internet, era el disco (la publicación de su obra). Claro que hay grupos que anteponen el interés comercial, pero hay muchos otros que lo ven como medio para darse a conocer, y también, para obtener ingresos y así poder seguir creando. El género "pop" nos guste o no, también es rock, así como lo rupestre (siempre con más tendencia a la trova). La marginalidad de uno y otro es lo que lo puede hacer parecer a uno más auténtico que otro, pero no necesariamente. Ahí está el ejemplo de Fratta, Monocordio o Santa Sabina.
    Otro comentario es acerca del sesgo que ocasiona el que sea un sólo crítico el que evaluó las canciones, un "jurado" de 3 a 5 integrantes hubiera dado mayor imparcialidad al listado, aunque quizá eso habría sido imposible. Mencionar también que la canción en sí, no sé si pueda ser juzgada con los mismos elementos con que se juzga a la poesía o a la pintura, porque el carácter "popular" de la canción en sí misma lo hace un tanto diferente. No es que eso esté bien, pero precisamente la difusión masiva es lo que hace diferente a la canción de otras ramas del "arte". Por último, mencionar que hay discos grandiosos, como Sin título, de Arturo Meza, Nada en su sitio, de Carlos Arellano, las grabaciones en demo de Jaime López, Tiempos Obscuros, de Real de Catorce, que si hubieran tenido el apoyo de una disquera con mayor infraestructura, hubieran sido discos enormes.
    Agradezco de antemano tu atención. Espero no haber sonado agresivo o demasiado ignorante. La intención no es discutir sin sentido ni tener una postura de absoluta necedad.
    Saludos y repito, excelente blog!

    webrizo.

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  8. Procedo ahora a responderle a webrizo:

    1. Me resulta difícil sentir que no pretendes ser agresivo, al mismo tiempo que calificas mi criterio (y finalmente a mí mismo) de snob (hasta elitista sonaba mejor). Como bien señalas, es tu opinión, y como la de cualquiera, tenerla es tu derecho. Pero una vez más, no la comparto en absoluto. El DRAE define así snob: "(Del ingl. snob). 1. com. Persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos". Y según tu opinión, así lo "reafirman" las frases mías que citaste. Sinceramente no veo en qué muestran esas frases una postura snob. Sólo podría considerarlo así quien crea, a mi jucio de manera totalmente equivocada, que la formación cultural, el conocimiento y la visión crítica informada es patrimonio exclusivo de las personas "distinguidas", un eufemismo para señalar a las personas adineradas. Me extraña que así lo crea un mexicano, cuando tenemos ejemplos históricos de verdaderas bestias intelectualmente hablando, pero groseramente millonarias. ¿Te suena Vicente Fox, para empezar, o todos los expresientes prístas, miles de empresarios, banqueros, actores de telenovelas, baladistas comerciales como Luis Miguel, futbolistas, etc.? Créeme que el caso mexicano en eso es bastante atípico en Latinoamérica. Y se debe a que la Revolución Mexicana terminó con una aristocracia que terminó muchas veces en la pobreza, añorando sus privilegios perdidos, sustituida por una burguesía ignorante, pero dueña del botín económico resultante. Esto puede revisarse claramente en cientos de obras históricas y literarias. "La región más transparente" de Carlos Fuentes, por ejemplo, o los textos de Jean Meyer, Enrique Semo, etc. Por ello, la clase alta de México suele ser ignorante y burda, mientras que la cultura y la educación profesional han recaído más en las clases medias (obviamente también hay un porcentaje en las clases altas y bajas, pero menor en comparación). Yo soy una muestra de ello, porque mis estudios universitarios se deben a que la UNAM, donde estudié, es prácticamente gratuita, y con ello, yo, de clase media-baja, y en épocas baja plena, pude acceder a la formación profesional. Y de hecho, estimado webrizo, el rock pop comercial, de calidad sólo regular, es un gusto más propio de las peronas de mejor clase económica.
    Por todo lo anterior, la condición deficiente del público de rock en México no se debe a su condición socioeconómica, sino cultural, justo porque en México (a diferencia de Argentina, Chile, Colombia y otros países latinoamericanos, en que la mayor parte de la educación es privada, y que no vivieron una Revolución democrático-burguesa como la mexicana) no van de la mano. Y la educación que yo tuve la suerte de adquirir, tampoco, como ya señalé. Entonces, no veo por qué señalar el estado deficiente del público de rock sea snob.
    2. Dices que siempre "equiparo" las canciones de rock mexicano con las del rock internacional citado. No las equiparo, sino que señalo coincidencias e influencias, letrísiticas y musicales, es decir, de las canciones en sí. Pero lo que señalé en el comentario anterior al tuyo de ahora, es la gran diferencia en cuanto al contexto de su público y recursos. Por ello, en lo primero son absolutamente comparables. En lo segundo, ni de lejos, y lo he señalado en varias ocasiones.

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  9. (continuación)

    3. Efectivamente, pienso que las concesiones de los grupos de esa época son mínimas, porque también lo eran sus propios alcances, como es lógico, al ser auténticos pioneros de un género incipiente, como era el rock entonces. Es eso lo que explica su primer nivel ingenuo (aunque sexualmente ni tanto, como he señalado también), básicamente rítmico y fresco, pero aún poco profundo. Es decir, no cedían: ni siquiera estaban listos para una disputa de esa naturaleza, y cualquier revisión a la historia del rock te lo puede mostrar. Por eso mismo, en cuanto lograron la evolución artística necesaria (sobre todo en la época hippie), se fueron por la experimentación, el inconformismo y la búsqueda. Y en esa época y ante un público necesitado de esa expresión nueva que representara sus inquietudes y búsquedas más profundas, eso vendía, estimado webrizo, por lo que no era necesaria ninguna concesión. Por favor, no me digas que crees que el público de la era hippie se parece al del pop actual (en esa época a Hendrix, Janis, Morrison, Beatles, etc., se les llamaba pop, así que compara). Hendrix entregaba "Purple Haze", ¡y vendía!, daba para representantes, disqueras, equipo. No me digas que entregar "La negra Tomasa" para vender es equivalente... Y menos con toda la ventaja que debería significar el paso del tiempo, el aprendizaje, la nueva dignidad en que deberían dimensionarse los músicos de rock actuales...
    4. Que el pop actual también sea rock no significa que por ese sólo hecho hay que valorarlo positivamente. Las papas fritas también son comida, ¿por ello son buenas desde el punto de vista nutricional?
    5. Por supuesto que los músicos desean que su obra llegue a la gente. Pero eso no significa que eso deba influir en la calidad de sus materiales. Tú lo has dicho de la manera más atinada: hay quienes ven la música como medio, tú señalas que para darse a conocer y obtener ingresos para seguir creando. Ahí está la trampa, porque el arte no es un medio: es un fin, como bien señala la moderna teoría del arte (casi sin exscepciones), y como he señalado varias veces, porque yo lo comparto. Estás en todo tu derecho de considerar válido verlo como medio. Yo no sólo no lo comparto, sino que esa postura la combato y la seguiré combatiendo, aquí, en el aula, en la crítica y en la creación artística directa, y con absoluta convicción. Por el arte mismo, pero también por el público.
    6. Yo mismo he señalado que el análisis de la letra de canción no es igual al de la poesía, aunque no por su difusión masiva, sino por su condición de cultura popular (no es lo mismo, porque en México casi todo el rock no recibe difusión masiva, y sin embargo sigue siendo una creación de corte popular, en cuanto a estilo, recursos, tipo de público y formación teórica), pero sobre todo porque depende de la música que la contiene, con las limitantes y posibilidades que eso significa. No obstante, sin duda alguna la evolución del rock lo ha llevado a convertirse en una rama del arte. El hecho de que no todos lo alcancen (o no todos lo acepten) no impide que lo más logrado sea justo lo que persigue esa búsqueda. Pero en todo caso, los análisis que aquí presento no se basan sólo en los métodos de análisis literario. El de Jenaro Talens, por ejemplo, sirve para analizar cualquier obra de arte. Considero que la suma de todos los métodos, sí que permite analizar a fondo y profesionalmente las canciones de rock. Es esa la convicción que explica la existencia de ambos blogs.

    Por último. agradezco el interés y las opiniones.

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  10. Saludos nuevamente.
    Acepto todos tus comentarios y estoy de acuerdo. Una disculpa con lo de "snob", me extralimité. En ningún momento mencioné que tú sugirieras que la falta de educación tuviera alguna relación con el nivel socioeconómico. Coincido contigo. Yo pienso que el acceso a la educación por sí solo no garantiza la capacidad para valorar o entender el arte. Basta con preguntar al azar en una universidad acerca de los gustos musicales o preferencias en el cine.
    Nuevamente siento que generalizas con el ejemplo de las papas fritas. Siguiendo esa lógica, entonces todo lo rupestre, rock urbano y punk seria de enorme calidad. Y no es así. Pero tienes razón en mencionar que mucho del rock pop es de calidad regular.
    Yo también soy de origen medio-bajo económicamente. También estudié en la UNAM. Creo que el hecho de haber tenido la oportunidad de aprender no me hace mejor persona sólo por eso. Ni creo que la mayoría de gente que no tiene educación esté orgullosa de ello. ¿Cómo acercar esta música a ellos, cómo influir en sus gustos y convencerlos de lo "que es bueno"?, ¿Es eso válido o estaríamos pecando de soberbios?
    Por último, aclarar que nunca dije que algunos rockeros ven la música como medio, me refería más bien a la grabación de un disco. Coincido contigo en que el arte es un fin y no un medio.
    Ha sido excelente poder debatir y dialogar con alguien tan abierto a la crítica y tan atento al leer y contestar los comentarios. Pero sobre todo con alguien con tanto conocimiento y gusto por el rock mexicano.
    No me queda más que seguir disfrutando del blog y leer y releer las grandiosas reseñas.
    Gracias.

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  11. Algunas precisiones más, estimado webrizo:

    1. El ejemplo de las papas fritas expresa lo contrario de la generalización: justamente porque no basta con pertenecer a un subgénero del rock, ni el pop, ni lo rupestre ni ningún otro subgénero valen sólo por serlo; es decir, no sólo no generalizo, sino que señalo lo contrario: que canciones buenas y malas se dan en todos los géneros (ya lo dije antes por ahí), a eso se debe justamente que se analicen aquí una por una.
    2. Obviamente que una formación profesional no hace mejor persona a nadie (basta recordar la época del "despotismo ilustrado"). Pero a diferencia de lo que señalas, sí estoy convencido que el conocimiento profesional en una materia sí da mayor autoridad a las opiniones sobre la misma, ese es el valor del estudio, sea formal (lo que es una indudable ventaja) o autodidacta. Es decir, sin duda un médico sabe infinitamente más sobre medicina que lo que yo puedo saber, ya que no soy médico ni sé más que lo que me otorga la pobre experiencia empírica. Y un albañil sabe infinitamente más sobre construcción que yo, que de hecho no sé nada. Pero asimismo tengo claro que mi formación me permite saber más que ellos en materia de música, literatura y arte, si no poseen estudios sobre esas materias. Si alguno de ellos me aconseja profesionalmente sobre medicina o construcción, ¿serían soberbios por ello? ¿Por qué entonces lo sería yo al hacer lo mismo en estos blogs con los conocimientos que poseo? No digo que sólo mi opinión es válida, pero sí que la mía en estas materias está sustentada en un conocimiento teórico, que me permite un análisis profesional, y la consiguiente crítica especializada. Obviamente el arte no es una ciencia exacta, y eso explica las divergencias aun entre personas con igual nivel formativo. Pero eso no significa que las opiniones respaldadas por un conocimiento académico tengan el mismo peso que las que no lo tienen, exactamente como en los ejemplos de la medicina.
    3. Sí me parece de lo más importante aportar para que la gente sepa diferenciar lo que posee calidad de lo que puede gustar por otros motivos; es decir, y aunque no guste escucharlo así, a diferenciar lo bueno de lo que a uno le gusta. La "crítica Baronet" (llamada así en el argot de la teoría del arte por el slogan de los cigarros), que cree que lo que a uno le gusta es lo bueno, y que apela al falaz dicho de "en gustos se rompen géneros" para establecer que todo vale igual, es otra de las cosas que combato con convicción en mi ejercicio profesional.
    4. Justamente la intención de estos espacios es aportar a la crítica sustentada del rock mexicano para que se valore y difunda mejor; es decir, compartir un conocimiento, dado que lo entiendo como una fortuna, y no como algo que restregar en la cara de los demás. Por eso, no sólo no veo nada de soberbio en ello, sino que la búsqueda es lo contrario.
    5. Agradezco tus palabras finales, estimado webrizo. Sería incongruente abrir un espacio público para luego rechazar la crítica. Por ello no lo hago ni lo haré. Sí creo en el derecho de réplica, que es diferente. Te agradezco mucho el buen recibimiento del mismo.

    Muchos saludos, y espero que sigas compartiendo tus aportes por aquí.

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